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Nuevos
cuadros patológicos derivados de la presencia de residuos en los
alimentos
Autor:
Doct. Sergio Canello
Resumen:
El
autor reconoce, en los residuos presentes en las carnes de origen industrial,
la causa de un relevante número de cuadros patológicos presentes
en el perro y en el gato.
Palabras
clave:
Perro,
Causa primaria, Causa desencadenante, Prurito, DAPP (dermatitis alérgica
a la picadura de pulga), Dermatitis, Eccema pabellón auricular,
Epifora, Vómito, Diarrea, Residuos, S.P.R.A. (Síndrome de
Presencia de residuos en los alimentos), Factor R (Factor residual), Alimentos
procedentes de animales criados de modo industrial.
Introducción
En
los últimos 20 años hemos hallado en el perro y en el gato
un aumento de las patologías cutáneas y gastroentéricas,
caracterizadas la una de fuerte prurito y lesiones por rascado, la otra
principalmente de episodios frecuentes de vómito y diarrea que
no responden a terapia. Este fenómeno nos ha inducido a poner particular
atención en los historiales de los casos tratados, en el intento
de identificar las causas primarias de los fenómenos descritos.
Dicha búsqueda ha permitido evidenciar inicialmente como la causa
desencadenante de dichas sintomatologías, algunos alimentos de
origen animal y más precisamente, en orden decreciente de incidencia,
las carnes de pollo, pavo, cerdo y bovino, además de todas las
comidas empaquetadas que, en medida más o menos relevante, las
contengan. En un segundo análisis aparece con extrema claridad
el que tales comidas hagan de simples vectores de un "factor desconocido"
que parece constituir la verdadera "causa primaria" de las patologías
manifestadas.
La existencia de un "factor desconocido" se justifica plenamente
porque también las fuentes proteicas de origen aviario, universalmente
aceptadas como hipoalergénicas y muy estimadas desde el punto de
vista dietético, desempeñan un papel fundamental en las
patologías citadas.
Numerosas experiencias han destacado las estrechas analogías de
tales fenómenos con las intolerancias alimentarías y con
la DAPP (dermatitis alérgica a la picadura de pulga): muchos alimentos
verosímilmente carentes del "factor desconocido" o la
sensibilización a la picadura de la pulga pueden provocar muy frecuentemente
síntomas superponibles a aquellos anteriormente descritos, atribuibles
al capítulo de las reacciones adversas a la comida.
El amplio capítulo de las intolerancias alimentarías reales
no justifica en efecto absolutamente la impresionante casuística
surgida, siendo la literatura casi acorde en imputar a fenómenos
de intolerancia alimentaría no más del 10% de las dermatitis
pruriginosas y de los fenómenos gastroentéricos (1). El
hecho de que el suministro experimental, a los sujetos con presencia de
sintomatología, de carnes frescas de la misma naturaleza de las
suministradas habitualmente, pero provinentes de animales criados sin
terapias farmacológicas y tratamientos químicos, y alimentados
con comidas privadas de aditivos, haya provocado, en la gran mayoría
de los casos, la desaparición de las manifestaciones patológicas,
aporta una ulterior confirmación de que los fenómenos hallados
no se puedan inscribir fácilmente entre las intolerancias alimentarías
clásicas.
Se ha llegado a una verificación adicional suministrando a sujetos
con presencia de la sintomatología, incluso en periodos superiores
a los dos años, carne de ciervo: los síntomas han desaparecido
completamente y no se han manifestado fenómenos atribuibles a una
progresiva sensibilización a este alimento.
Se
ha teorizado tanto que el "factor desconocido" este constituido
por una o más sustancias extrañas a la composición
natural de los alimentos, que ha desplazado la atención sobre las
reacciones adversas debidas a la presencia en las comidas de moléculas
farmacologicamente activas.
La
búsqueda efectuada por nosotros ha querido verificar, en un período
preliminar de observación, y sucesivamente por un período
experimental basado en una dieta de privación, las relaciones existentes
entre las manifestaciones clínicas descritas y una dieta a base
de carnes, frescas y/o preparados, procedentes de animales criados con
sistemas industriales.
Estudio
preliminar
En
consecuencia de la observación clínica de una posible correlación
entre muchas formas de dermatitis pruriginosa, eccema o sintomatologías
gastroentéricas y la alimentación, se han examinado, en
el arco de 5 años, entre el 1976 y el 1980, las dietas de más
de 500 perros enfermos de tal problema, Tabla Nº 1. Dado el claro
predominio de carnes de origen industrial, frescas o contenidas en alimentos
preparados, se ha experimentado una dieta que previera la privación
total.
Sorprendentemente, además del elevado porcentaje de remisión,
parcial o total, de la sintomatología, se ha notado el simultaneo
retroceso de muchos cuadros patológicos que no fueron relacionados
con la sintomatología observada.
Se trataba de:
- eccema del pabellón auricular, con o sin complicación
de otitis purulenta;
- formas eccematosas húmedas en el cuello, espalda, lomo y cara
lateral del muslo;
- granulomas de lamido en la piel del carpo o el tarso;
- lamido obsesivo de la cara dorsal del carpo;
- dermatosis del escroto;
- conjuntivitis y/o queratitis, mono o bilateral;
- inyección escleral constante;
- lagrimeo constante;
- obstrucción espástica del conducto naso-lacrimal;
- episodios repetitivos de vómito;
- abdomen agudo con estado parético de los miembros posteriores;
- gastroenteritis hemorrágica;
- diarrea crónica;
- fermentación intestinal anormal y flatulencia;
- llenado periódico de los sacos anales;
- abscesos y fistulización de las glándulas perineales;
- episodios convulsivos con frecuencia variable;
- piodermatitis interdigital y del mentón
(La descripción pormenorizada de los fenómenos enumerados
se detalla a lo largo del trabajo).
Tabla
1
Consumo de carnes de origen industrial, frescas y / o preparadas, en los
507 perros, afectos de dermatitis pruriginosa y/o trastornos gastroentéricos,
sujetos a investigación cognoscitivo preliminar
| |
Directo
(1)
|
Indirecto
(2)
|
Mixto
(3)
|
|
|
N.
sujetos
|
N.
sujetos
|
N.
sujetos
|
Total
|
| Consumo
ocasional |
29
|
17
|
25
|
71
|
| Consumo
frecuente |
156
|
103
|
114
|
373
|
| Consumo
cotidiano |
41
|
15
|
7
|
63
|
Total |
226
|
135
|
146
|
507
|
(1) consumo de carne, huesos y menudillos frescos;
(2) consumo de alimentos preparados que, en porcentual variable, contuvieran
carnes, menudillos o huesos;
(3) consumo mixto de alimentos preparados y carnes frescas.
En
base a los resultados del estudio preliminar, que confirmó una
relación entre determinadas patologías y la alimentación,
han sido examinados, en el arco de tiempo comprendido entre el 1980 y
el 1993, un total de 1312 perros que presentaron uno o más cuadros
patológicos de los anteriormente descritos.
Para cada caso en particular han sido recogidas informaciones sobre edad,
tipo de vida, características y costumbres alimenticias, presencia
de ecto o endoparásitos y eventualmente otras patologías
concomitantes. Excluidas, por exámenes de laboratorio, las más
probables causas concomitantes (DAPP, micosis, sarna, alergias de contacto,
infestaciones intestinales, filariasis y otras), los sujetos han sido
sometidos a una dieta de privación.
Esquema
de intervención
Todos los sujetos seleccionados han sido alimentados exclusivamente
por un período mínimo de 15 días con una dieta de
privación compuesta por arroz, aceite vegetal, hortalizas y pescado
de alta mar (oceánico), merluza y pescadilla.
A los 7º y 14º días del inicio de la dieta se efectuaron
las visitas de control: en caso de que la sintomatología quedara
inalterada, la dieta fue suspendida y se investigaron otras causas, mientras
que en los casos de atenuación de los síntomas la dieta
se continuo por otros 14 días, observándose de ello estos
resultados finales, (Tabla 2).
|
Patología
en curso
|
Remisión
total
|
Remisión
parcial
|
Persistencia
|
|
a
7 días
|
a
14 días
|
a
28 días
|
|
|
Sujetos
n.
|
Sujetos
n.
|
Sujetos
n.
|
| Prurito
sin causa |
351
|
163
|
156
|
411
|
271
|
| Descamación |
208
|
238
|
338
|
303
|
151
|
| Dermatitis
dorso-lumbar |
216
|
184
|
142
|
251
|
177
|
| Eccema
húmedo |
91
|
103
|
105
|
138
|
78
|
| Eccema
del pabellón |
48
|
63
|
65
|
122
|
66
|
| Granuloma
de lamido |
-
|
1
|
8
|
12
|
22
|
| Vomito
recurrente |
108
|
35
|
3
|
78
|
151
|
| Gastroenteritis
hemorrágica * |
335
|
-
|
-
|
-
|
67
|
| Abdomen
agudo con paresia de las Extremidades post. |
43
|
-
|
-
|
-
|
12
|
| Meteorismo
y flatulencia |
322
|
38
|
-
|
351
|
116
|
| Diarrea
crónica |
323
|
12
|
1
|
211
|
278
|
| Epifora
|
411
|
121
|
32
|
277
|
179
|
| Conjuntivitis
|
178
|
164
|
71
|
430
|
299
|
| Fotofobia
periódica* |
22
|
8
|
1
|
4
|
1
|
| Queratitis
|
22
|
8
|
16
|
33
|
38
|
| Episodios
convulsivos recurrentes * |
3
|
-
|
18
|
28
|
103
|
| Llenado
periódico de los sacos anales* |
-
|
-
|
12
|
2
|
23
|
| Totali:
** |
2381
|
1138
|
368
|
2651
|
2032
|
*
Han sido considerados estadísticamente positivos los casos que no
han tenido reincidencia en arco de 12 meses.
* * Los totales resultan superiores a los sujetos seleccionados ya que muchos
animales presentaron al mismo tiempo más de un síntoma .
Prueba
de reintroducción
En 850 sujetos en los que fue observada la desaparición total
de la sintomatología como consecuencia del cambio de dieta, como
contraprueba, se les ha vuelto a suministrar, uno a la vez y distanciados
de 15 días, los alimentos eliminados, haciendo particular atención
a todos aquellos de origen cárnico y verificando los tiempos y
modos de la eventual reaparición de los síntomas, Tabla
3.
Tabla 3
| |
Tiempos
de reaparición de los síntomas después de la
reintroducción del alimento
|
|
|
horas
|
| Patología
en curso: |
0-2
|
2-12
|
12-24
|
24-72
|
Más
de 72
|
Total
|
Prurito
sin-causa
|
521
|
92
|
19
|
11
|
-
|
643
|
Descamación
|
-
|
-
|
-
|
78
|
698
|
776
|
| Dermatitis
dorso-lumbar |
38
|
89
|
155
|
181
|
76
|
539
|
| Eccema
húmedo |
38
|
68
|
16
|
3
|
-
|
125
|
| Eritema
del pabellón |
46
|
67
|
13
|
11
|
-
|
137
|
| Granuloma
de lamido |
-
|
-
|
-
|
-
|
3
|
3
|
| Vomito
recurrente |
44
|
71
|
13
|
4
|
-
|
132
|
| Gastroenteritis
hemorrágica |
-
|
-
|
-
|
1
|
7
|
8
|
| Abdomen
agudo con paresia de los miembros post. |
-
|
-
|
1
|
1
|
7
|
9
|
| Meteorismo
y flatulencia |
-
|
71
|
102
|
102
|
61
|
336
|
| Diarrea
crónica |
12
|
21
|
23
|
61
|
198
|
315
|
| Epifora |
68
|
81
|
158
|
201
|
13
|
521
|
| Conjuntivitis
|
-
|
1
|
21
|
137
|
201
|
360
|
| Fotofobia
periódica |
1
|
5
|
4
|
2
|
-
|
12
|
| Queratitis |
-
|
-
|
-
|
1
|
19
|
20
|
| Episodios
convulsivos recurrentes |
-
|
2
|
-
|
1
|
5
|
8
|
| Llenado
periódico de los sacos anales |
-
|
-
|
-
|
-
|
7
|
7
|
| Total:
|
768
|
568
|
525
|
795
|
1295
|
|
Resultados
El
estudio preliminar, la dieta de privación y las pruebas de reintroducción
han evidenciado una relación causal directa entre determinadas
patologías y la presencia, en la dieta, de carnes de origen industrial.
La observación de que un régimen basado en carnes de animales
de "cría biológica" no determina la aparición
de patologías análogas deja suponer que la causa de tales
fenómenos se tiene que imputar a sustancias extrañas a la
composición natural de las carnes.
En el curso de la disertación llamaremos estas sustancias extrañas
"Factor R", Factor residual.
Descripción
analítica de los cuadros patológicos observados
Los
cuadros patológicos que describimos han manifestado, en los años,
una constante tendencia al empeoramiento y a la afectación de un
siempre mayor número de sujetos.
Hasta hace unos años resultaron en efecto afectados exclusivamente
animales adultos y la patología tuvo una evolución bastante
lenta. Últimamente, en cambio, se ha asistido:
1° - a la implicación también de los cachorros;
2° - a un siempre menor tiempo de latencia entre el consumo de los
alimentos imputados y la aparición de la prurito y las lesiones
de rascado y/o del vómito y diarrea;
3° - a la aparición de un acompañamiento de síntomas,
tan importante, que podemos hablar de un síndrome real al que llamaremos
"Síndrome de presencia de residuos en los alimentos",
S.P.R.A,
Síndrome
de Presencia de residuos en los alimentos (S.P.R.A)
Por
"síndrome de presencia de residuos en los alimentos",
S.P.R.A, se entenderá el cortejo de síntomas que se desarrollan
en un sujeto sensible después de la ingesta de alimentos que contengan
moléculas farmacologicamente activas; tales síntomas se
manifiestan principalmente en: el aparato cutáneo, el gastroentérico
y en el ojo.
La afectación de órganos diferentes sólo ocurre en
situaciones menos frecuentes, que se describirán sucesivamente.
Los síntomas pueden aparecer solos o asociados entre ellos en las
combinaciones más variadas.
El
síndrome en el gato será descrito en un trabajo posterior
por cuanto este animal presenta en parte un cuadro sintomático
bastante diferente y superponible solo en parte al del perro.
Descripción
del S.P.R.A en el perro
El
S.P.R.A presenta una fase prodrómica, una fase aguda y una fase
crónica
Fase
prodrómica en el perro
El sujeto afectado presenta en un primer momento una fase de "sensibilización",
cuyo único síntoma es un prurito sin causa aparente, localizado
en regiones bien definidas y delimitadas, (grupa y lados del cuello) inicialmente,
pero que tiende a extenderse al pabellón auricular, a las axilas
y a la parte ventral del abdomen. Igualmente frecuente es la aparición,
desde las primeras fases, de un fuerte epifora, mono o bilateral, descamación
cutánea, caspa y congestión conjuntival. En los cachorros
la sensibilización también puede establecerse en tiempos
breves, (aun a solo dos o tres días del destete es común
encontrarse con sujetos que ya presenta una notable prurito sin causa
aparente, sobre todo en el cuello). Están afectados en todo caso
sujetos de todas las edades y no es infrecuente observar sujetos ancianos
o viejos que se sensibilizan de repente.
Forma
aguda en el perro
En los sujetos previamente sensibilizados la sintomatología
se manifiesta muy rápidamente: los tiempos de latencia varían
en efecto de pocos minutos a un máximo de 12 horas. Tal cuadro
presenta por lo tanto estrechas analogías con fenómenos
típicamente alérgicos.
Los
sujetos pueden presentar, después de un tiempo medio de latencia
de una hora después de la ingestión del alimento, la manifestación
repentina de:
- fuerte prurito y enrojecimiento de los pabellones auriculares;
- fuerte prurito e irritación en la zona dorso-lumbar y sólo
prurito en la zona del cuello *;
- una forma eczematosa húmeda, idéntica al Hot spot y generalmente
bien delimitada y localizada en el cuello, la espalda, la grupa o en la
cara externa del muslo; tal lesión, caracterizada por prurito intenso
y consiguientes lesiones de auto rascado, inicialmente característica
del período veraniego, se presentan cada vez más frecuentemente
en todas las estaciones. En algunas razas (perro de lanas, cocker) tal
forma también se manifiesta en la región de la mejilla;
- grave conjuntivitis mono lateral, frecuentemente también con
afectación de la córnea, que puede ulcerar o hasta destrozarse
como consecuencia del auto rascado, con el consiguiente vaciado de la
cámara anterior *;
- conjuntivitis y lagrimeo bilateral con fotofobia como síntoma
peculiar: tal forma afecta casi exclusivamente a los perros de pequeña
talla;
- grave dermatitis escrotal bien localizada de evolución benigna;
con presencia de fuerte dolor, el perro tiende a lamerse con extrema precaución
y presenta evidentes dificultades a tumbarse *;
- abdomen agudo con paresia de los miembros posteriores, borborigmos y
flatulencias, de evolución benigna, con resolución del cuadro
en un máximo de 2 o 3 días.
- episodios repetidos de vómito;
- gastroenteritis hemorrágica caracterizada por la presencia de
sangre rojo vivo sobre todo en las heces, sin fiebre o de módica
intensidad, 39-39.5°C y buen estado general, sin particular abatimiento
de los sentidos;
- episodios convulsivos *.
Los
animales, en ausencia de ulteriores ingestas de comida, manifiestan la
sintomatología por unos 4-5 días, mientras que los sujetos
particularmente sensibles por 25-30 días.
*(En
los casos señalados con asterisco es frecuente el cronicismo de
los fenómenos descritos).
La
forma crónica del S.P.R.A se puede subdividir esquemáticamente
en:
A, Forma crónica
B, Forma crónica evolutiva.
Forma
crónica en el perro
En la forma crónica muchos de los síntomas ya descritos
en la forma aguda tienden a persistir en el tiempo sin relevantes variaciones
de intensidad.
Piel
y anejos:
- opacidad y aspereza del manto, (a);
- prurito "sine materia" en las regiones del cuello;
- prurito "sine materia" en la cara volar del pie, en particular
la anterior, (esta localización es más frecuente en el perro
de lanas y en las razas enanas);
- prurito y eritema en uno o en ambos pabellones auriculares; (la patología
del pabellón y del canal auricular, que se presenta con calor,
rubor, inflamación, seborrea, descamación y fuerte prurito
se observa cada vez con mayor frecuencia y es tan característica
que se debe asumir, junto a la prurito al cuello y de la grupa, como signos
patognomónicos del S.P.R.A, *;
- prurito y eritema en la región axilar;
- prurito y eritema en la región ventral del abdomen con aparición
de pápulas y/o pústulas;
- prurito en la región dorso-lumbar acompañada de descamación,
alopecia y lesiones de auto rascado;
- piel maloliente;
- piodermitis interdigital y en las callosidades cutáneas con posible
afectación de la región del mentón.
A la misma etiología hay que imputar la mayor parte de los pequeños
granulomas de lamido, 6, 7, 8, 9, 14, también clasificados como
"dermatosis psicógena"(13, generalmente localizados sobre
la parte distal de la cara anterior de un miembro, que no tienden a la
curación espontánea;
Aparato
gastroentérico:
- frecuentes episodios de vómito en ayunas y deseo anormal de ingerir
hierba (b);
- frecuentes episodios de diarrea, generalmente de consistencia grumulosa;
- tendencia a una gran fermentación intestinal y flatulencia;
- diarrea crónico a febril;
Ojo:
- epifora casi constante, con moderada afectación conjuntival (c);
Sacos anales:
- tendencia periódica a su inflamación con contenido claramente
más denso y pegajoso que el normal, impidiendo el vaciado cíclico
espontáneo, con la consiguiente formación de abscesos recurrentes
que fistulizan;
Sistema
nervioso:
- aparición de ataques epileptiformes que pueden presentar frecuencia
variable;
Estado
emotivo:
- actitud deprimida y cansada con escasa propensión a la socialización
y al juego.
La
intensidad ya sea del prurito que de los otros síntomas, con empeoramientos
periódicos frecuentemente muy precisos y su permanencia en el tiempo
están relacionados obviamente a la presencia en los alimentos del
"factor R", como así mismo, dada la extrema brevedad
del tiempo de latencia, al horario de las comidas.
(a)
En los sujetos en fase crónica el pelo tiende a mantener su brillantez
por un tiempo muy breve después del lavado; en cambio el animal
con buena salud recobra rápidamente y sin necesidad de ningún
trato un tacto suave y también un aspecto lustroso después
de haberse enlodado abundantemente.
(b) Aumenta constantemente el número de los sujetos que buscan
casi cotidianamente hierba para "ingerir": el fenómeno,
debido a su frecuencia, es cada vez más considerado un acto fisiológico
por muchos colegas, mientras que en realidad un sujeto en plena salud
muy raramente ingiere hierba.
(c) Análogamente al deseo de hierba, la constante secreción
ocular de muchos sujetos a menudo se considera un fenómeno para
fisiológico: no obstante la desaparición en muchos sujetos
como consecuencia de la variación de la dieta indica que tal secreción
también representa un real "canal de descarga" del organismo.
También en las razas braquicéfalas, sea caninas o felinas,
a pesar de las evidentes implicaciones anatómico-funcionales, las
secreciones oculares están muy influenciadas por la dieta.
Forma crónica evolutiva en el perro
En la forma crónica evolutiva se evidencian:
Piel
y anejos:
- progresivo empeoramiento del estado de la capa con pelo opaco, seco
y casposo, extensión de las lesiones a toda la espalda, al abdomen
y a los miembros con alopecia difusa, prurito casi constante, aunque menos
intenso que en las fases agudas y aparición de eccemas costrosos
húmedos, hiperqueratosis, liquenificacion, grave seborrea y piodermitis;
- mal olor característico;
- dermatosis del escroto (6) 7, 8, 9, con progresiva hiperqueratosis,
liquenificacion, coloración rojo ladrillo; el importante dolor
de la primera fase tiende a disminuir hasta casi desaparecer;
- otitis crónica con hiperqueratosis del pabellón y el conducto;
en las fases más avanzadas la otitis se hace purulenta y prácticamente
resistente a cualquiera terapia;
Ojo:
- conjuntivitis crónico-purulenta y posible blefaritis concomitante.
Se
puede notar como los diferentes cuadros del síndrome son todos
bien conocidos y esmeradamente descritos individualmente Dermatitis pruriginosa
(13 Pág.115); dermatitis alérgica de picaduras de pulga
(2, 3, 4, 5, Pág. 116); (10 Pág.466); (13 Pág.118-2146);
otitis eczematosa; dermatitis atópica (6, 7, 8, 9 Pág.118);
(10 Pág.470); (13 Pág.2141); Granuloma de lamido (6, 7,
8, 9, Pág.120); (13 Pág.118); dermatitis alérgica
facial, (10 Pág.456); dermatitis piotraumática, "hot
spot", (15); dermatosis del escroto (2, 3, 4, 5, Pág.362);
alergias alimenticias, (13 Pág.2140); (14 Pág.205); gingivitis,
(14 Pág.216); (10 Pág.901); gastroenteritis hemorrágica,
(13 Pág.1319); diarrea crónica, (13 Pág.1320); epilepsia
idiopática, (13 Pág.89), sin que sin embargo haya sido reconocida
nunca una etiología común.
Hay
que destacar, además, como el concepto de síndrome se origina
de la observación de la sintomatología cutánea acompañada
por prurito inducida por determinados alimentos: en efecto en gran parte
los demás cuadros sintomáticos descritos sólo han
sido relacionados a la misma etiología gracias a la observación
de su sistemática desaparición durante la aplicación
de la dieta prescrita por las susodichas dermatitis. Otros aspectos del
S.P.R.A han sido descubiertos sospechando, por extensión, una etiología
análoga de patologías no directamente asociables a la alimentación,
(por ejemplo, algunos tipos de fenómenos convulsivos).
Etiopatogenesis
Se ha demostrado que la etiopatogenesis del S.P.R.A es alimenticia,
puesto que una adecuada variación de la dieta puede inducir, sin
el auxilio de alguna otra terapia, a la remisión definitiva de
la sintomatología.
Como se ha dicho en la introducción, es verosímil que los
alimentos hagan de simples vectores de un factor desconocido, verdadera
causa primaria del S.P.R.A.
Este factor desconocido ha estado identificado, con razonable probabilidad,
gracias a algunas sencillas observaciones, por la presencia de sustancias
farmacologicamente activas en aquellos alimentos de origen animal que
provienen de ganadería industrial (intensiva).
Alimentos análogos, procedentes de animales criados de modo tradicional
"biológico" (extensivo) no provocan en efecto el S.P.R.A
en los mismos sujetos.
Una última confirmación, como ya se ha señalado en
la introducción, es la remisión de la sintomatología
en los perros alimentados con carne de ciervo, alimento completamente
natural y carente de aditivos químicos.
El reconocido carácter hipoalergénico de la carne de carnero,
que ofrece un análogo resultado, se debería también
a la ausencia de residuos químicos, probablemente porque todavía
no resulta económicamente interesante tratar farmacologicamente
a estos animales.
Sólo con rigurosas investigaciones se podrá identificar
la sustancia que se comporta como un verdadero "mínimo común
denominador"; en hipótesis se puede acusar a los auxinicos
y antibióticos con motivo de su presencia constante en casi todos
los piensos compuestos utilizados en zootecnia.
El candidato más probable podría ser la oxitetraciclina
o algunos de sus metabolitos; este antibiótico ha sido en efecto
suministrado abundantemente por más de veinte años ya sea
como auxinico que en la profilaxis y en la terapia de todos los animales
de cría intensiva.
Y es muy probable que la cantidad de "Factor R" en las carnes
sea proporcional a el respeto, mayor o menor, de los tiempos de carencia
en el suministro de los diversos fármacos antes del sacrificio;
he aquí quizás la explicación de la extrema variabilidad
de frecuencias y gravedad del síndrome en países diferentes
y hasta en regiones diferentes de la misma nación. Tampoco hay,
desde luego, que subvalorar el difuso empleo de cadáveres de animales
tratados hasta el último momento con antibióticos y auxinicos
para fabricar harinas de carne, práctica que contribuye a fomentar
un progresivo aumento de la cantidad de residuos.
Es probable en todo caso que el síndrome, refiriéndose a
fenómenos de reacción adversa a la comida, también
se desarrolla en presencia de cantidades de "Factor R" aparentemente
insignificantes.
En base a nuestros conocimientos actuales los alimentos que pueden contener
el "Factor R" son:
- todas las carnes de animales que no sean alimentados con nutrientes
naturales;
- todos los alimentos que de algún modo contengan tejidos de tales
animales, (tabla 4).
Tabla 4
Presencia del" Factor R" en los diversos alimentos
| |
Ausente
|
Dudosa
|
Variable
|
Baja
|
Media
|
Elevada
|
Elevadísima
|
| Cordero |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Caballo |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Conejo |
|
x
|
|
|
|
|
|
| Cerdo
|
|
|
|
|
|
|
x
|
| Novillo |
|
|
|
|
|
x
|
|
| Carnero |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Pollo |
|
|
|
|
|
|
x
|
| Pavo |
|
|
|
|
|
|
x
|
| Becerro |
|
|
|
|
|
x
|
|
| Extracto
de carne (caldo) |
|
|
|
|
|
x
|
|
| Cereales |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Pan |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Cereales
soplados |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Leche |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Huevos |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Manteca |
|
|
|
|
|
x
|
|
| Quesos |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Pescado
de mar |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Pescado
de piscifactoría |
|
|
x
|
|
|
|
|
| Hortalizas |
x
|
|
|
|
|
|
|
| Fruta
|
x
|
|
|
|
|
|
|
| Grasas
vegetales |
x
|
|
|
|
|
|
|
* La presencia
del" Factor R" en las carnes equinas oscila entre ausente y elevada
según la procedencia del animal: el simple y aparentemente breve
"acabado" al que son sometidos de costumbre tales animales a su
llegada a Italia, parece comprometer la "pureza" de las carnes.
También las carnes de los caballos deportivos sacrificados al final
de su vida deportiva o por patologías que impidan su funcionalidad
padecen de la misma problemática.
Presencia
del factor" R" en los diversos tejidos
El progreso de las investigaciones ha permitido clasificar, en base
a la respuesta del organismo, el grado de fijación de los residuos
en los diversos tejidos.
Ha
sido en efecto determinado clínicamente que el tejido adiposo y
el óseo actúan como auténticos depósitos de
"Factor R": la consecuencia es que los alimentos que contienen
en mayor medida tales tejidos resultan ser los que desencadenan con mayor
frecuencia una sintomatología importante.
Los tejidos en que se observa clínicamente menor acumulación
del "Factor R" son las entrañas, en particular el pulmón
y el bazo, (tabla 5).
La aparición del síndrome en animales que no son alimentados,
aparentemente, con carne o sus derivados, podría ser explicada
por el casi universal empleo de harinas de hueso y/o de grasas animales,
manteca y tocino, en los alimentos preparados. Las grasas, por ejemplo,
se añaden para aumentar la palatabilidad de alimentos no particularmente
agradables, copos, hortalizas liofilizadas, harinas, etc...
Es
en todo caso posible que otras sustancias u otros metabolitos sean responsables
de la aparición del S.P.R.A..
Tabla
5
Presencia del "Factor R" en los diversos tejidos
| |
Baja
|
Media
|
Elevada
|
| Grasa |
|
|
x
|
| Músculo |
|
x
|
|
| Hueso |
|
|
x
|
| Piel |
|
|
x
|
| Entrañas |
x
|
|
|
Tiempo
de permanencia del "Factor R" en el organismo
Numerosas
observaciones clínicas han permitido verificar el tiempo de permanencia
del "Factor R" en el organismo: una única ingesta de
un alimento continente este factor desencadena en el sujeto aparentes
reacciones que permanecen por un tiempo variable entre los 4-5 y los 25
días, en relación verosímilmente mayor a la sensibilidad
individual que a la cuantidad de "Factor R" presente en el alimento.
Factores
que influencian la aparición del S.P.R.A.
En los numerosos casos clínicos seguidos por nosotros en el
curso de los últimos 15 años no han sido observadas diferencias
significativas respecto al sexo y a la talla, mientras que efectivamente
se ha notado una mayor predisposición a la aparición de
problemas en los sujetos sedentarios, en los de pelo largo y en los que
viven en casa.
La
aparición del S.P.R.A esta en todo caso estrechamente relacionado
a los siguientes factores:
- presencia efectiva de residuos: obviamente no todos los alimentos responsables
contienen sistemáticamente residuos;
- sensibilidad individual: sujetos diferentes que se alimentan con los
mismos alimentos pueden desarrollar en mayor o menor mesura el S.P.R.A
según el propio grado de sensibilidad. En todo caso, en la gran
mayoría de los sujetos la sintomatología se manifiesta más
o menos marcada en al menos uno de los órganos problemáticos
(más débiles);
- residencia: los sujetos que viven en zonas de menor actuación
industrial resultan menos afectados por el síndrome;
- entorno: los sujetos que viven al aire libre están afectados
en menor grado por el S.P.R.A;
- actividad física: los sujetos con buena actividad son claramente
menos sensibles por el síndrome;
- estación: la estación veraniega influencia claramente
la intensidad del S.P.R.A amplificando toda la sintomatología presente.
La causa se debe buscar con mucha probabilidad, en los fenómenos
alérgicos estacionales de otro tipo: la sensibilización
respecto a cualquier tipo de alergógeno parece contribuir a la
acentuación del nivel de hipersensibilidad general del sujeto;
- parásitos: los ectoparásitos, en particular las pulgas,
influencian sólo parcialmente el cuadro * *;
La
cantidad de alimento no es significativa: el síndrome también
se desarrolla como consecuencia de la ingestión de modestas cantidades
de alimento.
*
* Un dato significativo surgido de nuestras investigaciones es el redimensionami |